
Carta al uso o al abuso o mejor dicho , a la idiota que soy:
¿Cómo escribirle una carta al uso o al abuso, si el usado o abusado se deja abusar? Parece un trabalenguas, un antagonismo, una paradoja, sin embargo es una verdad que vivimos a diario.
Y hoy, hoy lastimosamente tengo que reconocer que hay un mucho de masoquismo en mi…hoy (como ayer y seguro mañana, si el mañana existe) me he sentido tan triste, tan marginada por quien me dice me amó, o ama, --porque yo no la busqué, ni encontré--,o lo que ella crea siente, que lo que yo creo es, que tiene una gran necesidad de una madre o de alguien tenido allí para cuando lo crea conveniente, lo necesite o simplemente sentir el triunfo de saber que sólo tiene que estirar la mano y encontrarme.
Cierto es que soy la mujer que vocifera, grita, hiere, acaricia, besa, abraza, consuela, es verdad, claro, a consecuencias, de sus actitudes, de su ser conmigo, cuando tira migajas de bondad, dice una sola palabra de cariño o cuando actúa, (casi siempre o siempre), displicente, de abandono, de hacerme sentir no existo, no importo, soy un irrespeto, (tuvo el tupé de decirlo, "no puedo darte el número de teléfono de mi casa, dirección, por respeto a mis hijos", como si yo fuera una criminal o un ser despreciable), pero lo más triste para mí, es que sabe, (yo), estoy allí para lo que sea… y lo sabe, lo sabe , ¡lo sabe y lo usa!
Si alguien lee esto, mis disculpas, pero escribo mis cartas a lo que siento y en este momento se la escribo a la idiota que soy.
Yo, dolorosamente, sin más explicaciones.
PD: Al releer mi carta de ayer, escrita bajo el aguijón clavado del dolor, me replanteo algunas cosas.
He leído los comentarios que me han dejado, aqui, algunos se identifican con lo dicho, otros, dan una luz a la salida del dolor, otro, juzga o simplemente declara su individualidad, respetable como la que más.
Y me pregunto, en esto del amar, dar y recibir...¿No es de humanos el querer sentir una retribución en la caricia, aunque la caricia misma sea un gozo al darla?
¿No es de humanos el esperar recibir consecuencias de lo que se da, no hablo de cosas materiales, hablo del simple acto de retribuir "una palabra", "un gracias", "un estoy para ti", un "aunque sufro, si sé sufres, me olvido de mí para estar contigo y al sentirte aliviado(a), seguir para compartir la vida en el amor que nos decimos profesar? ¿Es que puede cegarse alguien al punto de no darse cuenta que yo también paso lo mío y en millonésimas potencias de lo que quizás pasan otros? Sólo que comprendo que para cada quien lo que le pasa es lo más grande, olvidando el adagio chino que dice " me quejaba que no tenía zapatos, hasta que vi a otro que no tenía pies". Me pregunto ¿cómo no se es capaz de percibir el desprendimiento del amar del otro al entregarle tiempo, vida, todo, aún llevando corona de espinas y lanzas en el corazón?
Alguien me dijo un día que era analfabeta en el amar. Me detuve a pensar si... ¿será que lo que no he aprendido se deba a que no soy madre, a que esa parte del amor desprendido sin esperar nada a cambio, no lo conozco porque no soy madre? Pero, he escuchado a tantas madres y es precisamente en ellas donde más he visto la espera de retribuciones en los hijos....entonces , ¿en qué estoy equivocada?
El amor es un sentimiento que espera recompenzas iguales a las que da y nadie sea hipócrita imaginando o arengando tratados de que no es así, porque es así y la vida en las décadas vividas me lo ha demostrado. En la juventud se es tan de especular con todo, tan de ser románticos e idílicos con todo, que creemos esa gran mentira del dar sin esperar nada a cambio. Mas, lamentablemente no es asi. Lo demás es utopía o un gran egoismo. Hasta Jesús, dio su vida sin tener que darla por amor a los hombres, esperando hiciéramos como Él nos enseñó que fuéramos prójimo, amándonos los unos a los otros como Él nos había amado.
No paso factura, sólo espero la migaja del saber, que sí sientes que estoy, que soy, que me olvido de mi, por ser en ti.
Yo...reflexionando.
Si deseas, querido lector, agregar, opinar o responder, por favor, hazlo, bien vía e-mail o por aqui. Será de gran utilidad dejar de ser una analfabeta en el amar.
RECIBO POSTDATAS Y AQUI VAN CON MI AGRADECIMIENTO
Mi querida amiga:
No, si me lo preguntas, no eres analfabeta del amor , a menos que se considere al "amor" como un juego donde el que toma es más importante que el que da.Analfabeta es quien no sabe recibir con generosidad y no muestra el mismo respeto, cariño y gentileza que recibe.Y no, tampoco ser madre te confiere la cualidad de una santa, del amor incondicional. por chocante que pudiera parecer, yo no creo en el instinto maternal , creo en el instinto amoroso que es diferente. Como madre, espero y merezco respeto y cariño, en retribución (sí, porqué no) a lo que me gano con todas las pequeñas y grandes "heroicidades" que pueda realizar a lo largo del día.
También creo que el proverbio chino que mencionas, es una manera que tenemos para disminuir el estres y la angustia e inyectarnos algo de ánimo para sobrevivir el día. Pero, a final de cuentas, aunque parece ser peor "no tener pies", no importa ni disminuye las sensaciones punzantes de los descalzos pies sobre la arena ardiente, sobre los guijarros, los fragmentos de vidrio o las zarzas.
Pero ¿Sabes qué? Siempre es mejor sentir, desgarrarse, gritar, apasionarse y, aunque no siempre, sufrir. Es mejor un espíritu a flor de piel, que una pobre alma encerrada en sí misma, pendiente de que no se rompa la frágil estabilidad o cascarón con el que se envuelve .A veces, es bueno saltar sin red.
Sigue así amiga, perdonando tus yerros y bendiciendo tus arrebatos, sin perderte una sola de tus emociones, con un bagaje de experiencias y aventuras que, al final del día te harán sonreír, o llora, o escribir..en suma ¡vivir!.
Eso sí, cuando algo o alguien deje de ser divertido, cuando sepas (porque al final lo sabes) que eres tú la única que jala el carro mientras otros se sientan cómodamente y te dejan a ti el trabajo de procesar solita las emociones de dos... a otra cosa mariposa, a establecer límites y distancia emocional (aunque tengas cerca a la persona), para no regalar nada de esas preciosas joyas que tu corazón guarda, a quien no las sabe apreciar. A nadie se le ocurriría, por ejemplo, regalarle a un niño pequeño, un jarrón de cristal ¿no es verdad? Le das uno de plástico para que aprenda a cuidarlo y, cuando madure, pueda recibir el otro. Pues así pasa con algunas personas: en lo emocional siguen funcionando con todo el egocentrismo de un niño de tres años. No las hace malas, más bien poco preparadas e inmaduras.
Y, esperando hacerte sonreír un poco, te voy a decir algo que una amiga me contó cuando andaba arañando las paredes por un niño preescolar, metido en cuerpo de hombre (sí pues, todos tenemos nuestras debilidades y la edad, experiencia, madurez o inteligencia no te hacen inmunes a la distracción):
"Si amas algo, déjalo libre, si regresa...¡dale una lección!
Un abrazote de corazón a corazón
Lupe
A ver…, en primera instancia quiero agradecerte que, siguiendo la recomendación de María, me hayas visitado y te hayas instalado en mi “biblioteca virtual”, yo pienso hacer lo mimo para poder leer tus cartas que jamás escribís! (ya voy a escribir sobre las paradojas…me apasionan!). La lectura de mi artículo puede que no te haya convencido porque no habla del amor sino de cómo dejar de amar, cosa que intuyo que no estás muy dispuesta a emprender en la situación de inequidad que estas viviendo. Sin embargo el día que te decidas, mi consejo, es que lo releas.
Vayamos a lo epistemológico.Amar siempre es un gesto de altruismo. Es un dar sin esperar más que la gratificación que nos provoca el hecho de dar, sin esperar nada a cambio, de no, no se diferenciaría de cualquier otra operación de transacción.
Vayamos a lo concreto.Ello no significa que cualquier persona sea merecedora de nuestro gesto de amor, sean estos amigos, parejas, vecinos, e incluso hijos!.
Cuando mencionas el ejemplo de Jesús (y aunque soy un ignoto de su historia) su pregón del amor hacia el prójimo y a seguir su ejemplo, no era una actitud que esperaba ser retribuida con amor hacia Él, si no que aprendámos a amarnos los unos a los otros, sin embargo, no le tembló la mano, que empuñaba un látigo, para echar a los Mercaderes del Templo que profanaban su significado con actitudes mercantilistas!.
Cuando decimos que esperamos una retribución de quienes amamos, en realidad lo que esperamos es que el otro también sepa amar y pueda profesarnos su amor sin esperar nada a cambio de nosotros. Esperamos, por ejemplo, que nuestros hijos nos respeten, no por retribución a nuestro amor, sino porque RESPETAR es un gesto de amor que nos indica que ellos saben acerca del arte de amar, a nosotros y a cualquiera que se lo merezca.
Por último.No creo que tu analfabetismo sea el de no saber amar, creo que estriba en suponer que cualquiera puede ser merecedor de tu amor, que es una analfabetismo distinto.
La historia esta plagada de ejemplos de personas que han sabido amar como vos lo haces, y muchos habrá que no han trascendido, yo mismo he amado con tus características de amar hasta que me dí cuenta que amé a personas que no eran merecedoras de ello y mi confusión era suponer que ellas también sabían hacerlo.A partir de esa toma de consciencia no volví a “poner la otra mejilla” (como Él pregonaba, aunque sospecho que no siempre lo hizo!), y me dije: jamás ejerceré mi capacidad de amar con aquel que no se lo merezca. Aprendí a reconocer que hay gentes que no saben de esa capacidad, es más, que directamente son personas que sí saben de abusar, especular, explotar, torturar. Y para ellos no suelo usar ningún diagnóstico psicológico del DSM IV, porque no figuran entre sus categorizaciones de trastornos mentales, simplemente los denomino: Hijos de Puta!
Cariños.
Rik