miércoles, 3 de junio de 2009

Carta a la Quimera





Extraña Quimera:
( La foto es una réplica de "La Quimera" de Nicanor Plaza (1844-1918) que se encuentra en la Universidad de Concepción, Chile. La estatua original de mármol se encuentra en el Museo de Bellas Artes, en Santiago.)



Lo lamento, pero así comienzo esta carta para ti. Porque eres extraña, porque tu nombre, sustantivo, sujeto o lo que seas dentro de la gramática, eres una mezcla rara de orígenes y de sentires.
Según leo en Wilkipedia, el término quimera se puede referir a:
El
monstruo de la mitología griega, con partes de león, dragón y escorpión;
Según la
RAE, es "Aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo".;
El miembro del
orden Chimaeriformes, un grupo de peces cartilaginosos lejanamente emparentados con los tiburones;
El individuo afectado por el
Quimerismo;
En
paleontología una quimera es un fósil compuesto por partes de individuos de diferentes especies, que cuando fueron descubiertos se creyeron restos de sólo una;
Obtenido de "
http://es.wikipedia.org/wiki/Quimera"




(Quimeras en la decoración externa de la Catedral de Nuestra Señora de París)


En la mitología griega, Quimera (en griego antiguo Χίμαιρα Khimaira; latín Chimæra) era un monstruo horrendo, hija de Tifón y de Equidna, que vagaba por las regiones de Asia Menor aterrorizando a las poblaciones y engullendo rebaños y animales. Fue madre con Ortro de la Esfinge y el León de Nemea.

«Quimera» procede del griego Χίμαιρα Khimaira, que significa ‘macho cabrío’. Puede que tras el mito esté una batalla real contra un líder guerrero o un bandido cuyo nombre, título o símbolo tuviera que ver con el macho cabrío.
Las descripciones varían desde las que decían que tenía el cuerpo de una
cabra, los cuartos traseros de una serpiente o un dragón y la cabeza de un león, hasta las que afirmaban que tenía tres cabezas: una de león, otra de macho cabrío, que le salía del lomo, y la última de dragón, que nacía en la cola. Todas las descripciones coinciden sin embargo en que vomitaba fuego por una o más de sus cabezas. Era sumamente rápida.

Quimera fue derrotada finalmente por Belerofonte con la ayuda de Pegaso, el caballo alado, a las órdenes del rey Iobates de Licia. Hay varias descripciones de su muerte: algunas dicen simplemente que Belerofonte la atravesó con su lanza, mientras que otras sostienen que la mató cubriendo la punta de la lanza con plomo que se fundió al ser expuesto a la ardiente respiración de Quimera.


Otros significados


El término quimera o quimérico se usa a menudo como paradigma de lo fantasioso, sobre todo si es favorable: lo utópico. En inglés, y en español en contextos técnicos, se usa metafóricamente para describir cosas que tienen atributos combinados procedentes de fuentes diferentes. En genética, por ejemplo, un organismo o tejido creado a partir de dos o más fuentes genéticas diferentes se denomina quimérico, como en pacientes sometidos a trasplantes con órganos de otros donantes. Ese sentido de mezcla o hibridación también ha pasado al español a través de ficciones modernas (juegos de ordenador, anime, manga...).
También se suele denominar quimeras a los leones chinos o
perros de Fu.

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¡VAYA! ¡cuánta fantasía crea nuestra mente con la palabra QUIMERA! . Lo cierto es, que en literatura y en manos de los románticos, poetas, escritores o relatores de emociones y sentimientos como yo, te hemos usado en tu acepción ilusoria de algo inalcanzable, de lo deseado, la utopía creada en nuestra alma, corazón y más de las veces, en la mente, tratando fuera real y alcanzable lo sentido, pensado y sobre todo lo deseado.
Te tengo por aquello que se desvanece por creerlo posible y resultas un madero en llamas, vuelto tizón que se apaga en cenizas, algo feo, aborrecible en su origen.
Eres un monstruo horrendo que engulle rebaños y animales. Y lo más triste, que engulles todas nuestras ilusiones.
De repente, la representación que hace Nicanor Plaza de ti en esa estatua hermosa de mujer, que encabeza esta carta, es la imagen que de la quimera quizás guardamos todos en lo etéreo y lo inalcanzable.
También lo que sé es, que últimamente, mi corazón guardó un amor que no fue más que un espejismo, un ensueño, una realidad sólo vista desde mi óptica. Jamás pude conocerla, jamás supe cómo es en verdad, porque ella misma no es más que… una quimera.

Con todo el enredijo que supones quimera, me despido de ti, tratando que al instante siguiente de mi vida errática y perdida hoy, escapes de mi mente, para aposentar en ella la realidad de un ser que sí sea lo que ansía el tiempo que me queda por vivir.


Desde lejos y con lentes obscuros,
Yo.

7 comentarios:

LEO MARES dijo...

mi último post es una carta ficticia también. Lo digo porque en eso tú eres la experta :-) Un abrazo

joselop44 dijo...

Muy interesante todo el repaso por las distintas acepciones de la palabra quimera. El últiomo párrafo me ha encantado.
Saludos

Anónimo dijo...

Sorprendente. Entro aqui y de veras que he aprendido mucho. No sabía la historia de la quimera. Gracias por ilustrarnos. Interesante y novedosa la idea de tu blog. Te felicito.
Saludos.
María Cristina
Pd. Volveré

abrilgracia dijo...

Navegando por páginas que sigo, llegué hasta vos. Me encantó el hallazgo, el concepto, todo lo que creas y tus cartas nunca escritas en una magnífica paradoja.
Me quedo y te felicito.

DRIADA dijo...

Gárgolas y quimeras fantasmas de nuestra mente
Un saludo

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Esmeralda...

Es la quimera, para los románticos, un deseo intenso e irrealizable; aunque tenga tantos y tantos significados como los que nos traes a cuento.

Por eso tu carta está escrita con ese dejo de nostalgia por algún amor lejano y que se quedó en los anhelos.

Un abrazo.

JR dijo...

La verdad ademas de leer cartas, voy a aprender mucho contigo, interesante tu post, te sigo leyendo.
Besos.