viernes, 3 de julio de 2009

¡Aló! Carta a una llamada


¡Aló! Carta a una llamada


¿quién llama?
¿acaso un borrón,
dos trazos,
una nube gris
que por gris ya es negra,
un ruido fastidioso y constante?
o…¿ llama la abulia de una tristeza
sostenida de un dolor sin asidero alguno?

¿quién llama?

Esmeralda Urrutia
Venezuela


Esperada y nunca llegada llamada:

Esta carta es corta, tan corta como el repique ansiado y nunca escuchado del teléfono que descansa sobre la mesa que lo sostiene.
Es tan corta porque de tanto esperar, eché raíces andando por las lindes de mi propio laberinto.
Esta carta a la esperanza del consuelo a tiempo en la voz que se escucha en la distancia, es tan corta como el click que cierra toda posible comunicación en el silencio del espacio que nos separa.
Esta carta no tiene sentido, como sentido no tiene esperar que seas diferente a lo que te empeñaste en ser.

Olvidando tu existencia, me despido de ti, con el dolor de mi mirada perdida y el desconsuelo de comprobar una vez más, que hay quienes no comprenden que:“obras son amores y no buenas razones”.

De ti,
Yo.

8 comentarios:

Mateo Bellido Rojas dijo...

Hola, amiga.
No por corta una carta puede dejar de ser intensa y plena de contenido.
Ay! el desamor, cuántas cartas escribiste y no supiste mandar.
De todo, hasta de la tristeza de aprende.
Un beso.

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Esmeralda...

Una carta sin esperanza, porque seguramente aquella llamada nunca se producirá; así es la vida, así es el amor, o mejor dicho... el desamor.

Abrazos.

Miriam dijo...

Cuantas veces hemos esperado una llamada que nunca llega... cuantas...
Besos

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

recue3rdo cuando el teléfono no sonaba... mientras escribía carta a la nada

Silencios dijo...

El refrán al que haces referencia es magnifico, la vida es así por desgracia amiga..

Un besazo

Tere Casas dijo...

la ventaje de hoy en dia es el cel, que va hacia donde vayamos nosotros, y esa llamada podra hacerse realidad..... algun dia

LEO MARES dijo...

Te dejo una llamada (un abrazo) perdido :-)

Scarleth dijo...

No sé que es peor... la incertidumbre de no saber si sonará el teléfono o no, o la resignación de saber que ya es inútil esperar.