sábado, 6 de septiembre de 2008

Carta a mi hija


Amada mía:

Han pasado los años, aunque suene a bolero de la Durcal, ha sido así. Llegaste a mi vida, en momentos cuando yo despuntaba a la mía. Cuando yo apenas, comenzaba a abrir los ojos en el despertar del mundo y a los quehaceres que me tocaban vivir. Pero, conocí a tu padre y me enamoré “locamente” de él, como si el amor no fuera siempre una locura.

Y aquí estás, hecha una mujer, una adulta más grande que yo, quizás, -que no en tamaño de estatura física , que allí las dos vamos iguales-, en personalidad, en arrestos para afrontar los avatares del diario pasar de los tiempos de hoy.
Te miro mujer, madura, preparando tu nido para volar a él, en la “justa ley de la vida”, (¡leyes de la vida! tácitas leyes, vivas leyes, luminosas leyes y hasta grises leyes), y yo, me miro aquí…en tu espejo: detrás de él; en tu esperanza: asida a la tuya como nunca tú a la mía desde que nos conocimos y reconocimos como madre e hija. Porque nos “graduamos el mismo día en que naciste", en esta carrera, donde la verdad campea, en que nunca termina de tantos post-grados que hemos y estamos realizando.

Pero heme aquí, feliz por ti y con la desazón en el cuerpo y alma, porque ya no estarás más en este hogar que construimos para ti, para nosotros, -aunque entre tu padre y yo ya no exista el mismo compartir-, sigue aquí , en ti y en mi, por ser tu creador junto conmigo.

Heme aquí, acompañándote en todos los preparativos, no me sueltas y yo…que no quiero soltarte, lloro y río e imagino mi vida sin ti.

Tendré que, adecuarme al silencio, eres voz grave y bulliciosa. A entrar a tu habitación y encontrarla arreglada, sin los aretes tirados en cualquier parte o la ropa dejada sobre la silla de tu peinadora, para colgarla después en tu closet. Tendré que acostúmbrame a que no me regañes y yo a callar para no decirte cuatro cosas cuando me provocas o al decírtelas, andar luego las dos como perros regañados buscándonos para abrazarnos y decirnos lo siento al unísono, aunque las palabras huyan.
Tendré que acostúmbrame a no tener tu presencia diaria. Mas…mi imaginación vuela y de repente , te veo entrar con mi nieto, con tu esposo, hijo ahora de mi corazón. Y la vida vuelve a sonreír en eternidades de tierra, en saber que no fue una despedida, que fue una llegada cargada de amor y de buenos augurios en la labor cumplida en etapas de ser madre. Ahora tú, serás más mi hija, en comunión eterna, porque ahora soy madre por partida doble , pero serás tú la encargada de formar a tu hijo, arreglando nuestros entuertos en la formación que te dimos y cometiendo los tuyos propios. Cuenta conmigo, cuando te sientas abatida, cuando rías de felicidad y cuando tengas que comenzar a soltar las manos del ser que llevaste en tu vientre.
¡Sé feliz hija mía, que tu felicidad es la mía! ¡Sé feliz y vive la vida para la que te preparé, a sabiendas que algún día tendría que desprenderme lentamente de tus manos para que volaras libre a tu propio destino, hogar de tus amores!

¡Sé feliz vida de mi vida!

Tu mami que te ama infinito,
Yo

PD: ESTA SERÍA LA CARTA QUE HOY LE ESCRIBIRÍA A MI HIJA, SI HUBIERA TENIDO UNA HIJA.

14 comentarios:

Hecha de silencios dijo...

Querida Esme…querida, querida, me deja el alma temblando y acongojada con esa extraña congoja asociada a la felicidad. Bien sabes que aun no he sido capaz de plasmar con suficientes fuerzas y valor los enredos de mi alma al discutir conmigo misma la partida de mi mejor amor “mi hija” hacia un nido construido por otra mano y por otro amor. Segura estoy que las lagrimas que me haz arrancado sin piedad al leerte en esta carta serán pocas y escuetas cuando yo misma y con la fuerza de la esperanza tenga que abrir las ventanas de mi corazón para mirar partir su amor junto a mi corazón
Te quiero infinito
Elba

6 de septiembre de 2008 15:17

Cartas que nunca escribí dijo...

No he de negarte, querida Elba, hecha de silencios y tantos ruidos, que esta carta a la hija que nunca tuve, la escribí, en mucho,pensando mucho en ti.

Eres una madre ejemplar y maravillosa y me consta el amor que sientes por tus hijos.
Pero también sé, que sabrás abrir las ventanas con el mayor desprendimiento, para que tu hija siga su destino de felicidad.

Gracias por ser tan linda y por quererme, es mutuo ese querer.

Besos.

KAMELUCHA--MELA dijo...

Mi querida amiga,,,asi te siento,aunque no te vea, aunque no te de la mano,,,
Pero yo que tuve una,,,,,
No podrias expresarme mejor, no podrias decirlo de la forma tal como es, cuando se van,
No sabria yo misma cuando se fueron los varones, decirlo mejor, tu lo hs dicho todo,,,
si acostumbrarse a vivir sin ellos, despues que hicimos un hogar, pero es asi,,lo sabiamos,,
los pares, pero hay que darle la libertar de su vida,,es la ley de la existencia, y del amor infinito de darles lo que ellos buscan...
A mi niña,,no la puede ver crecer, pero hasta esos 10 añitos fue feliz y todos lo que tu expresas es asi,,mis sueños de mujer quedaron en el camino,,,,pero mi corazon sonrie cada vez que pienso que fue muy feliz en su corta vida.
besitos grandes,desde este lado del mar,...pero extrañando a mi Venezuela,,,

Maria dijo...

Veo al leer los comentarios que nos tienes a todos prendidos de tus letras. Leer tus cartas es como encontrarse con uno mismo (a veces incluso es encontrarse con una parte desconocida de uno mismo) y sentir, como hoy, una profunda comunión de sentimientos con quien las escribe y hete aqui ¡sorpresa! que aparece al final ese difícil arte que sabe leer y descifrar la mente y el alma humanas y esa habilidad fabulosa de transcribir las emociones a palabras como si fueran propias. Enhorabuena

Miriam dijo...

Esmeralda, cuando dijiste que te había inspirado, ya me emocioné y vine corriendo.
Fuí leyendo y las lagrimas comenzaron a correr imaginando el día de abrir las puertas de mi casa para que mi pequeña eleve sus alas.
Y llegué al final, llena de amor, amor del bueno, ese que no ahoga sino que deja aire y luz para que el ser amado decida y se eleve...
Y me encuentro con P/D.
No se, imagino, no te conozco, pero imagino... tu no has tenido hijos de tu vientre, pero seguramente los habrás tenido de la vida... Quizá no los has adoptado con papeles, pero si con tu corazón, y seguramente no han sido niños, sino adolescentes y adultos que has encontrado en el camino y cobijaste entre tus brazos para llenarlos de calor y amor y muchos quizá, partieron en su momento.
Eso me imagino de ti.
Y seguramente cuando los años pasen, esa carta, sin cambiar solo una palabra, será la que yo le escriba a mi pequeña que tanto amo.
Si esto es lo que inspiré en tí, puedo quedarme un poco tranquila, mi hija sentirá aunque sea un poco de todo el amor que quiero transmitirle.
Todo mi amor, amiga.

MaleNa dijo...

Y me conmuevo y la mirada se me llena de agua.
No sé cual de tus trazos me hicieron esto.
Seguramente es el recuerdo de mi madre que ya no tengo.

Gracias querida Esmeralda, hay cosas que nos hacen renacer, como tus cartas.

MaLena.

charlotte dijo...

Hermoso, simplemente hermoso, aunque las palabras no contengan el significado de todo lo que debes sentir, igual lo has transmitido. te dejo un beso grandisimo...

Incombustible dijo...

Te lo ha dicho Miriam mejor de lo que puedo decírtelo yo... pero me gustaría repetirlo aunque me quede poco elaborado: cada persona que tocas con tus palabras, cada vivencia que sabes expresar y con las que nos identificamos muchos te hacen especial y, seguro, para cada persona joven o no tanto que, con seguridad, ha comenzado a observarse debido a tus palabras, te vuelven modelo de ellas, que es a lo que aspiramos quienes tuvimos la enorme fortuna de tener un hijo (lo hayamos parido o no).

Yo tengo dos hijas, pequeñas aún y lo que me gustaría para ellas es que pudieran forjar una personalidad tan rica , tan generosa y tan sensible...así, como la tuya. Para mí, me deseo , cuando llegue el momento, poder tener la fortaleza de dejarlas volar con la misma valentía que tu carta expresa.
Besos amiga

Aprovecho para dejarle, a través de esta carta, a Kamelucha, un abrazo grande

SUSANA dijo...

Esmeralda...qué bella carta, querida Dama!

A estas alturas, no has dejado a nadie sin conmover, sólo faltaba yo, y aquí estoy, pañuelo en mano!

Días pasados le contaba precisamente a Miriam, tu musa, que me quedé con muchas ganas de tener una hija. Hubiera querido decirle, compartir, tantas, pero tantas cosas...incluso, y cómo no, le hubiera escrito una carta como Vos, como nuestra Miriam.

Pero nunca la ausencia es total. Tengo una sobrina que me ama, y las hijas de mis amigas, que son como propias, y se ríen conmigo y mis historias de mujeres.

La partida de un hijo no obstante, es algo para lo que no estaré jamás preparada. Tendrá mi mejor cara, todo mi aliento y un esfuerzo titánico de mi voluntad...pero sé que me desgranaré cuando se vaya y algo en mí no volverá jamás a ser igual.

Como es tu costumbre, me dejás con los sentimientos a flor de piel, y con un momento extraordinario.

Gracias, Muchas Gracias por tu publicación!

Recibí un inmenso abrazo de esta mamá, por sobre todas las cosas de este mundo.

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Me encantó tu carta. Me dejó sin palabras!

Saludos

DRIADA dijo...

Dices que se la hubieras escrito si hija tuvieras. reslidad o no los sentiminetos que expresas son muy hermosos. A veces y con esta genración de jovenes no hace falta despedirse ... porque no acaban de irse, ¡vamos que les cuesta emanciparse!

amor en libertad dijo...

pues que la esperanza en sus millones de formas nos dé amor y libertad, y verdad

un beso

Anónimo dijo...

Hola, soy hija y hoy me pongo en los zapatos de mi madre, para el dia que llegue mi partida, no note tanto mi ausencia sere de las mejores lo prometo estare con ella hasta el final de sus dias, nunca partire sin ella a mi lado, aunque tambien se que un nuevo nido debo crear, pero siempre con la firme convincion que a mi madre debo cuidar... Gracias por esa carta tan hermosa que hoy nos recuerda que hoy hija eres y mañana madre seras.

Jen dijo...

UFFF!! TE ENCONTRE BUSCANDO EL SIGNIFICADO DE ESPERANZA...Y ENCONTRE ESTAS MARAVILLOSAS PALABRAS QUE HACEN RETUMBAR MI CABEZA...ESTOY VIVIENDO UNA EXPERIENCIA EXTREMA...ESPERO MARAVILLOSAMENTE A MI HIJO EN MI VIENTRE Y LA ESPERA ATERRADORA DE LA MUERTE DE MI ABUELA...
ESPERO SEGUIR LEYENDOTE..
ABRAZOS CON ESPERANZA